Mar12112018

Últ. Act.Lun, 10 Dic 2018 10pm

Back Usted está aquí: Tapa | Cultura | Categorías | Arte | NATALIA LITRE AL "REVÉS DANZA" EN COSTA RICA

Arte

NATALIA LITRE AL "REVÉS DANZA" EN COSTA RICA

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to Twitter

La bailarina y profesora local participó de un festival en Heredia (Costa Rica ) que se llama Revés danza organizado por dos compañías independientes. «En cuanto a la danza contemporánea, puntualmente, veo que estamos en un muy buen nivel técnico» aseguró.

 Natalia Litre, bailarina y profesora del Instituto Coreográfico Pigüé, estuvo participando de una beca en Costa Rica, porque asegura que, «el año pasado tuve una fractura en un tobillo y no pude viajar a Francia con la cantata escénica sobre la fundación de Pigüé, como estaba previsto y como tenía esos ahorros decidí hacer algo que tuviese que ver con bailar y en algún lugar lindo para conocer».

Surgió entonces la intención de participar de un festival en la ciudad de Heredia (Costa Rica ) que se llama Revés danza organizado por dos compañías independientes que son Los tres hermanos y Los Innatos.


«Estos últimos, el año pasado habían estado trabajando con Una Constante - la compañía con la que bailo en Buenos Aires - entrenándonos durante una semana y haciendo algunas presentaciones juntos; entonces me dieron una beca para participar de Revés que es un festival que dura un mes. En realidad es más una pretemporada porque son jornadas de entrenamiento intensivo. Hay clases de danzas pero más que nada de entrenamiento físico. Me habían visto y me invitaron porque Jesús Guiraldi, director de Una Constante, iba a dar clases allá y al ser intérprete de su compañía tuve esa oportunidad y pude tomar todas las clases. Eran cuatro clases por día de danza contemporánea con bailarines o profesores de muchos países: España, Alemania, Rusia, Uruguay y Latinoamérica».


« En general lo que te permite proyectar viajes, trabajar e intercambiar sobre la situación de la danza. Creo que es un buen momento para formar redes y yo apuesto siempre a la danza independiente. Estuve hablando con unas bailarinas de Uruguay que ya me propusieron ir a dar clases allá. La idea es empezar a conectarse y ver también en qué nivel estás trabajando con tus alumnos» asegura Litre.


Relatando que vivió en Costa Rica eun mes y veinte días. «Se cursaba a diario de 8 a 14 y hasta las 18 hs......Últimamente me pasa que viajo mucho y veo que más o menos estamos trabajando como en todas partes. Sí, me traje muchas ideas en cuanto al entrenamiento físico que es lo que a mi más me cuesta armar. En cuanto a la danza contemporánea, puntualmente, veo que estamos en un muy buen nivel técnico. Los sudamericanos en general somos muy minuciosos para trabajar la técnica», aseguró.


Una Constante es una compañía autogestionada. «Yo no participo en las funciones regulares que se hacen en Buenos Aires pero en lo que puedo estar, sí participo. Por ejemplo, apenas llegamos de Costa Rica, vino a Buenos Aires Peter Jasko, que es un coreógrafo contemporáneo Eslovaco que vive en Canadá y como el año pasado había conocido a Jesús (Guiraldi) en Europa, se vino a Argentina y tuvimos una semana de proceso creativo que fue una experiencia muy linda porque estás alrededor de cinco horas por día entrenando con gente de ese nivel».


« También hicimos una función el sábado pasado con entradas agotadas dos días antes. Bailamos con él presentando un Working Progress que viene a ser una obra que no está terminadas sino que es un trabajo en proceso. Cuando hacemos este tipo de trabajos yo me integro. También en el festival que hacemos todos los años en el mes de Noviembre en Buenos Aires donde se dictan clases, hay funciones, jornadas de parkour en las plazas etc. todo organizado por nosotros solos - sin ayuda de nadie - porque estamos acostumbrados y la verdad es que hoy en día, con lo oscilante que está el país, es lo más seguro. Lo que vos construiste con tus compañeros no te lo quita nadie, sigue funcionando y te da estabilidad» asegura Natalia Litre.


Quie reconoce que, « cuando empiezo a dictar clases en Pigüé siempre aclaro que yo viajo mucho. Si bien aposté a venirme acá, pero todavía estoy en edad de bailar y seguir aprendiendo y eso tiene que ver con sostener un nivel. Cuando falto, está mi mamá (Laura Burggi) y mis alumnas más avanzadas de contemporáneo que me apoyan, porque acá formamos un equipo de trabajo».


«En el Instituto ya comenzamos con las clases de danzas clásicas y contemporáneas de siempre pero además tengo un grupo de adultas con las que vengo trabajando desde el año pasado. Cuesta un poco que se animen a venir, pero yo trato de insistirles porque veo que cuando vienen les ves cambiar el cuerpo. Ellas me dicen: "Ahora me agacho, me paro y no me duele nada" y eso es lo que tiene la danza porque trabajás - más allá de lo muscular - la elongación que es muy importante. Generalmente se apunta a fortalecer el cuerpo y lo que sucede, es que a medida que pasan los años, tu cuerpo te pide ser más blando. Poder caerte y no romperte ni desgarrarte y para eso es necesario estar elongada» explica Natalia.


«En lo que respecta a la danza yo doy clases de clásico a las más chiquitas (5 y 6 años) y mi mamá da las otras también de clásico. Yo también les doy clases a los grupos principiantes de contemporáneo. Hay muchos estilos pero yo trabajo uno que tiene que ver con la acrobacia. Un entrenamiento duro y muy físico pero a la vez divertido y ayuda a las nenas a conocer su cuerpo» explicita.


Y marca como norte de su tarea que, « si a los niños les enseñamos a conocer su cuerpo vamos a tener adultos más saludables. Al ser una disciplina artística esto también tiene que ver con lo emocional y espiritual».


«Siempre cuento la experiencia de mi fractura de tobillo que fue hace seis meses. Me tuve que operar del tobillo y vi que en trabajo de rehabilitación el kinesiólogo se sorprendía de mi conciencia corporal. Yo conocía exactamente el punto que me cansaba o me dolía, entonces fue todo mucho más fácil. Mucha gente me decía que no me iba a recuperar del todo y sin embargo quedé de diez. Sólo tuve que recuperar eso porque al tener tanta conciencia corporal mantuve el resto del cuerpo alineado. Hoy estoy como si nunca me hubiera pasado nada» dice Natalia.


«Es importante ser consciente de tu propio cuerpo y saber qué te hace bien para cada momento. Cuando me fracturé cambié radicalmente mi manera de alimentarme (lo que no significa hacer dieta para adelgazar) y no fue necesario que tome ni siquiera un antinflamatorio porque no tuve dolor».


«Estas cosas se las trato de transmitir a mis alumnas..... Hablamos de muchas cosas e intentamos generar un espacio donde se sientan más allá de bailarinas, una "persona" porque cualquier actividad artística es una formación integral» finalizó diciendo Natalia Litre.
Para informarse sobre las clases de danzas en el Instituto Coreográfico Pigüé: Av. Mitre y Ciudad de Rodez de lunes a viernes de 14 hs a 21 hs. En Facebook: Instituto Coreográfico Pigüé.