Mar05222018

Últ. Act.Mar, 22 May 2018 10am

persichini cerramientos
distruta
prestamos ya
el angel
Back Usted está aquí: Tapa | El Distrito | Categorías | Goyena | JUAN DUVERNI "VOY A SER BOMBERO TODA LA VIDA"

Goyena

JUAN DUVERNI "VOY A SER BOMBERO TODA LA VIDA"

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to Twitter

Con un cuerpo activo de 17 bomberos, el destacamento de Goyena cuenta con personal joven y de experiencia muy bien capacitado, importante equipamiento y una gran vocación de servicio.

El 14 de Febrero de 1998 se crea el destacamento de bomberos en Goyena. Unos días antes, la pequeña localidad se había visto conmocionada por el incendio de una vivienda. En ese entonces Goyena estaba a cargo del Cuartel bomberil de Saavedra y a pesar de la celeridad de los servidores públicos para llegar al lugar, las llamas devoraron por completo la casa, sin registrarse víctimas personales, pero con pérdidas materiales casi totales.


A partir de ese siniestro, la entonces delegada municipal de Goyena Nidia Constanzi en acuerdo con la comunidad, se reunió con Oscar Alvarez, jefe del cuartel de Saavedra para empezar a trabajar en la formación de un grupo de bomberos en Goyena.


Juan Duverni (60) formó parte del cuerpo activo bomberil desde su fundación. Hace unos días pasó a reserva y cesó en su cargo como Jefe del destacamento, dejando a esa responsabilidad a Diego Vives, quien también se desempeña como concejal.

Los inicios

Con la vocación a flor de piel, Juan le contó a Reflejos aquel triste episodio que fue el puntapié inicial para la creación del cuerpo activo de bomberos de Goyena. "Se quemó una casa íntegra. Se prendió fuego y cuando llegaron los bomberos de Saavedra, solo pudieron apagar las paredes porque se había quemado todo. Gracias a Dios en ese momento no había personas adentro y fueron sólo pérdidas materiales. Entonces se empezó a pensar de otra manera. ¿Por qué no evitar un incendio mayor teniendo bomberos en el mismo pueblo?" relató Duverni.


El bombero recordó que posteriormente hubo otros incendios de viviendas, incluso del Jardín de Infantes en el que estaban terminando unas reformas en el techo. "Estaban colocando un respiradero de un calefactor arriba del techo. Le estaban poniendo una membrana y se prendió fuego el cielorraso de madera. Al estar los bomberos cerca (el destacamento es lindero con el jardín) se quemaron sólo tres maderitas." describió Juan quien también recordó que hubo otros incendios de viviendas, pero al contar con bomberos en el mismo pueblo, se demoró muy poco tiempo en llegar al lugar y no hubo grandes pérdidas.


Al hablar de los inicios de la institución, Juan Duverni rememoró que, «empezamos diez bomberos. Hoy el cuerpo activo cuenta con 17 bomberos activos. Ahora tenemos chicos nuevos de 15 años. El sábado ingresaron tres más pero ya hay tres que desde el año que viene también pasarán a reserva. Hay gente muy capacitada. La capacitación está a cargo de jóvenes de 30 años que además de tener un buen estado físico tienen experiencia". describió Juan.

Vocación

La vocación de servicio se cuela en cada palabra de Juan cuando habla del destacamento como su segunda casa. "Al cumplir 60 años pasé a reserva porque Defensa Civil ya no te presta los servicios de seguro pero voy a seguir ligado a la institución colaborando de otra manera porque en estos veinte años de mi vida, los bomberos fue mi segunda casa. Uno quiere a la institución, el lugar, los compañeros… Yo pasé a reserva pero el martes pasado tocó la sirena y estuve ahí a los dos minutos porque uno no se puede ir de un día para el otro" dijo emocionado.
«Cuando uno tiene 60 años estás dispuesto a colaborar pero el físico no es el mismo. Los jóvenes tienen mucho para dar. Cada vez que nos toca ir a las sierras - por ejemplo - tiene que ir gente joven. En Diciembre se nos prendió un campo y se nos quemaron unas 300 ha. Estuvimos ocho horas en el fuego y el cuerpo ya te pasa factura" reconoció Duverni.

"Nos conocemos todos"

En un pueblo chico, ser bombero es una difícil tarea porque cuando suena la sirena, inmediatamente se piensa en un vecino, un amigo, un familiar o un conocido. Juan describe muy bien cómo es ser bombero de su propia gente. "En Goyena, aparte de que todos nos conocemos, la mayoría somos familiares; entonces cuando toca la sirena y te dicen 'a fulano de tal se le está prendiendo la casa o el vehículo' al momento en que recibís la llamada, la cabeza te va a mil. No hace mucho nos avisaron de que un chico se había caído a un pozo y fue una desesperación muy grande porque no sabíamos con qué situación nos íbamos a encontrar. Gracias a Dios el rescate fue un éxito, pero desde que recibís la llamada; son poquitas cuadras para llegar al destacamento, pero - al menos en mi caso - la cabeza te funciona a mil por minuto" detalla Juan.


Para agregar "En mi caso, cuando toca la sirena además tengo que ir pensando quién va, quién llega primero, si está la dotación completa uno ya más o menos sabe qué persona está más capacitada para cada servicio. Goyena está muy bien capacitado. Tenemos gente de rescate especializada en altura, en bajar a un pozo porque han hecho cursos" enumeró el bombero.

Equipamiento

En lo que respecta al equipamiento, Duverni opinó "Dentro de lo que es la situación del país, como se sabe todo cuesta mucho pero tenemos equipos autónomos como para hacer una primera salida y una entrada; equipos estructurales, Cuando son cosas grandes contamos con el apoyo del cuartel de Saavedra que en 15 minutos están acá, pero no se puede esperar quince minutos para entrar en una casa».


«Después que tuvimos ese problema con el chico que se cayó en un pozo, yo le dije a la comisión que como prioridad había que comprar cosas para este tipo de rescate porque no se puede improvisar con una vida. Por lo menos tenemos lo básico dado que esas cosas valen mucho dinero. Contamos con dos camionetas equipadas con tanques de cien litros de agua cada una para una salida rápida a los campos cuando hay incendios forestales. Un autobomba de cuatro mil litros y posiblemente el mes que viene tengamos otro más moderno y dejaremos el actual de apoyo. También tenemos una camioneta equipada para accidentología. Dentro de lo que es una comunidad chiquita, el cuartel está bien equipado" se enorgulleció Juan.

«Ser bombero
toda la vida»

Cuando Juan habla de sus compañeros, la voz se le quiebra y aflora la emoción. Al referirse a los últimos incendios serranos, en los que trabajaron duramente los bomberos de toda la región, entre ellos hombres del cuerpo de Goyena, Juan no escatima elogios hacia sus pares. "Cuando fueron a las sierras fue terrible. Fueron chicos por primera vez y uno se siente orgulloso de los compañeros que tiene. Yo me siento bombero y voy a ser bombero toda mi vida aunque ahora por los años no pueda prestar servicios en algunos lugares, seguiré ligado todo el tiempo que pueda en colaborar y dando una mano" concluyó Duverni.