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Últ. Act.Vie, 20 Oct 2017 12am

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Editorial

A DOS MESES DE SU DESAPARICION: ¿DONDE ESTA SANTIAGO MALDONADO?

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(POR WALTER DITRICH.- Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.). Casi siempre son jóvenes. Su desaparición nos deja una sensación de vida trunca. Es un hachazo inesperado a la democracia. Se nos pone en pausa una película que se repite una y otra vez. 

Sonrientes, porque los jóvenes hasta protestan riendo, pasan de la foto a la pancarta. Y nos miran desde el pasado preguntándonos los por qué. Son presente que duele. Nos dejan un futuro de ausencia. De incertidumbre. De historia que se repite. O de historia que continúa.

Lo veo a Santiago Maldonado. A Miguel Bru. A Luciano. A Maxi y a tantos otros. De vez en cuando, muchas veces, muchos cuándo; aparece en la faz pública otro desaparecido.

La secuencia se empeña en repetirse: una injusticia, una denuncia, una protesta, un garrote, la violencia institucional. Y el silencio. El susurro que se convierte en voces. Las voces en gritos: ¿Dónde están?; Algo habrán hecho; Yo sabía que fue la policía; Aparición con vida; Castigo a los culpables; Justicia injusta; Complicidades. Dicen un camionero que los vio en el Norte. Se rumorea que se fueron a Brasil. O huyeron con una prostituta al Caribe. No se descarta que estuvieran vinculados al narcotráfico. «El gobierno es derecho y humano. Están vigente todas las garantías constitucionales» dicen que los funcionarios que no funcionan.

Pero los desaparecidos no aparecen. Quienes deben buscar no buscan para no encontrar.

Casi siempre son jóvenes. Y jóvenes son los que salen primero a la calle a preguntar los por qué.

Vidas truncas. Pancartas amarillentas de una historia que se empeña en repetirse.

Lo buscamos a Santiago hoy. Los buscamos a Julio López ayer, y a Miguel anteayer. Porque la única forma de callar al silencio es hablando. Porque al ocultamiento se lo vence con búsqueda. Porque las desapariciones sólo terminan con apariciones.

Santiago Maldonado desapareció. Para lograr que aparezca, es necesario que aparezcamos todos para buscarlo.

Porque hace ya dos meses, mañana, ahora y siempre: resulta indispensable, aparición con vida y castigo a los culpables.