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Inf. General

Vivir en carpa: El drama de una madre y sus cuatro hijos en Cnel Suárez

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En el barrio Rosario cerca de la Estación Nueva de la ciudad de Coronel Suárez, vive Elena Prediger junto a sus cuatro hijos todos menores de edad (12, 10, 8 y 5 años) en una carpa construida con chapas apiladas y recortes plásticos de silo bolsa que sirven de techo, los gallineros que la rodean y los gatos de lugar contagiaron a la más pequeña con una enfermedad dérmica lo que agrava aún más la situación.

La profundidad de un terreno detrás de un galpón, es el espacio donde está ubicada la precaria vivienda y el cual le fue cedido en préstamo y ahora le es reclamado. La señora dispone de una humilde casa propia, pero ésta le fue usurpada cuando se ausentó de la misma por razones laborales.

Ahora lucha por tener momentáneamente un techo digno para sus hijos y recuperar por vías legales el de su propiedad.

Elena ha concurrido en varias oportunidades a las oficinas municipales de Desarrollo Social, pero no ha obtenido respuestas no soluciones. Gracias a la solidaridad de una vecina, este hecho pudo ser difundido por redes sociales.

LU 36 acompañó ayer a la señora Prediger junto a dos vecinos, una vez más a las oficinas de acción social en donde fuimos recibidos por su subsecretaria María Antonia Urruti y pudimos presenciar el diálogo entre las partes. Sin soluciones y sin respuestas, otra vez, sólo una dubitativa oferta de poner a sus hijos en un hogar para niños huérfanos, a lo que Elena reaccionó favorablemente pues no está dispuesta a separarse de sus hijos que ya con ciertas carencias afectivas y sin padre tienen suficiente.

La madre de 31 años, portadora de una enfermedad que trae aparejada por los graves problemas que atraviesa, pero con una enorme fortaleza y entereza para defender a su familia, una mujer desconsolada y desorientada sin más recursos que apelar a la solidaridad de los ciudadanos, que en realidad, son los que siempre prestan la verdadera ayuda social.

La funcionaria María Antonia Urruti, en ningún momento se preocupó por proporcionar ayuda sanitaria, alimenticia, agua limpia, higiene o cualquier otra necesidad inmediata que los niños puedan necesitar. Su soberbia inmutable detrás de un escritorio hace crecer exponencialmente la impotencia ante estos casos de desamparo absoluto.