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Entretenimientos

Saber beber

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•  El vino ofrece un mundo apasionante, lleno de sorpresas para los sentidos. Para conocer más y disfrutarlo en plenitud, la sommelier Julieta Quindimil brindó algunas pautas para beber mejor.

 Julieta Quindimil Sensini es cocinera profesional y sommelier, invitada por la vinoteca «Numa», brindó una capacitación en instalaciones del Museo Numa Ayrinhac y conversó con «ella» sobre el vino, y lo que hay que saber a la hora de elegir.

«Me defino como una difusora de la cultura del vino, que es diferente a ser enólogo, que es el padre del vino, el que lo hace, el productor, es como un científico, un sommelier es un comunicador, una persona que lleva a conocer el vino desde una visión cultural, técnica y bio tecnológica, es bueno que la gente sepa que está bebiendo. Hoy hay mucho en el mercado, revistas y publicaciones, aparte hay muchos varietales y estilos de vino distintos»; manifestó Julieta Quindimil. Para agregar que podemos beber mejor, sin necesariamente tener que pagar más, para lo que es necesario la guía de una sommelier

La entrevistada trabajó como consultora de la Bodega de la Cooperativa Obrera en Bahía Blanca, desde el año 2012 es free lance (trabajadora independiente) y trabaja desde su consultora: «Saber beber», desde donde organiza eventos dedicados a la difusión del vino en Bahía Blanca, donde se realizan ciclos de degustaciones temáticas denominada «Me voy de cata», es además organizadora de la Feria Bahía entre vinos y bodegas y dicta capacitaciones en la región. Argentina es el séptimo país consumidor de vinos del mundo y el quinto productor, si bien no se ha percibido un aumento en el consumo de la bebida, sí se reconoce que hoy el paladar de los argentinos está conociendo y exigiendo calidad. Se sabe que el año 1850 se trajeron las primeras cepas al país, implantándose en Mendoza y San Juan, las producciones han tenido un crecimiento vertiginoso desde entonces, pero recién a partir de la década del ´90 se abrió la importación de tecnología vitivinícola, importando nuevo clones para implantar. 

Es así como comienza la vorágine de los vinos y a desarrollarse el éxito de la industria vitivinícola y el interés del consumidor al respecto; así lo relató Julieta Quindimil: « así es que se comienza a incrementarse mucho más el consumo de vinos de calidad, no el consumo de vino en sí porque si vamos a los datos reales estadísticos, hoy se bebe menos vino que hace 20 años atrás, hoy es de 23 litros per cápita, y hace 20 años se bebía entre 70 a 80 litros per cápita.Hay muchos factores que tienen que ver con esto, pero hoy la gente bebe menos y bebe productos de buena calidad, que antes no era tan común, y este crecimiento es acompañado por las revistas, publicaciones, programas de televisión, de radio y el desarrollo comunicacional que se ha hecho, por lo que la gente quiere saber cada vez más»; indicó la sommelier.El vino, siguió contando, ofrece muchos estilos distintos, así es que el consumidor en una góndola encuentra mucho para elegir, pero si no cuenta con información no sabe que seleccionar y suele suceder que elige por la etiqueta.

 « En general lleva siempre el mismo producto y se pierde de probar lo demás, hay 970  bodegas nomencladas en el Instituto Nacional de Vitivinicultura, hay que calcular tres porfolios de vino por bodegas, a cuatro  vinos distintos por cada uno, estamos hablando de, por lo menos, 16 mil etiquetas de vino en la Argentina, es como para perderse»; dijo la sommelier.

Sobre gustos...

Aclaró también que hay vinos famosos y caros porque han estado estibados durante mucho tiempo o porque pertenecen a una bodega muy importante desde el punto de vista turístico, comercial o tradicional; pero que, en realidad, lo más importante es que más le guste a uno, ese, sin duda va a ser el mejor vino, el mejor vino para uno: «  yo puedo hablar técnicamente cómo se produce un gran vino, pero ni  siquiera eso asegura que eso para vos, sea un gran vino, porque puede ser un gran producto pero también puede no gustarte, pasa con vinos de $300 y más que no me han gustado, y por ahí uno de $50 o $60 es justo para mi paladar, tiene que ver conmigo, con i estilo, con mi forma de beber, con lo que como, lo que cocino, esto tiene que ver con lo que cada uno, subjetivamente percibe del producto; sin dudas hay grandes vinos en el mercado»; dijo Julieta Quindimil.

Argentina tiene, al  menos cinco regiones vitivinícolas, incluso no hace tanto se comenzó a producir en la zona cercana a Pigüé; según la especialista entrevistada, hoy se puede hacer vino en casi cualquier lugar del país. «Se está haciendo vino en Médanos, en San Patricio del Chañar, en Chubut está la bodega más austral de la Argentina; ahora hay una nueva bodega en Hilario Azcasubi, partido de Villarino, más las regiones tradicionales que, sin duda son incuestionables, Mendoza, San Juan, Salta, Neuquén, La Rioja, pero no podemos dejar de ver que hay otras regiones que están surgiendo y no podemos comparar los vinos, se trata de vinos totalmente diferentes, pero se hace vinos de calidad en todos lados, tampoco se puede afirmar que el malbec de Mendoza sea el mejor, son malbecs con estilos diferentes porque están vinificados en terruños diferentes y eso define la calidad, el estilo, la complejidad que pueda tener,  el terruño es el carácter agroclimático, el lugar, la cultura, los vientos, la lluvia, es todo, eso le imprime al vino de una identidad que es única y no se puede comparar con otro producto de otro terruño, creo que  varietales adquieren diferentes tipicidades, diferentes estilos de acuerdo al  terreno de donde pertenecen y eso es encantador»; manifestó Quindimil.

Recomendación
La sommelier Julieta Quindimil Sensini recomendó no tener prejuicio a la hora de elegir una botella de vino, que se acerque a todas las vinotecas, busque diferentes precios y diferentes estilos, que se permita conmoverse, sorprenderse, que no tenga perjuicio porque una botella tenga tapa a rosca, ya que ahora es el nuevo cerramiento para los vinos jóvenes. «Estos vinos, justamente, son espectaculares para maridar un asado, una pasta, carne al horno, luego también recomiendo que beban vinos blancos, tenemos una gran cantidad de cepas plantadas en  diferentes terruños de vinos blancos que van desde vinos con aromas tropicales hasta vinos cítricos, y minerales, tienen descriptores aromáticos que son absolutamente sofisticados y sensuales, entonces aproxímense a ellos, beban también espumantes, y no sólo cuando van a celebrar el año nuevo, para acompañar una comida, para generar un aperitivo previo en una reunión de amigos, acompañarlo con bruschetas, con tapas, pastas, animarse a más con el vino, abandonar los perjuicios y preconceptos de como se bebían los vinos hace diez años y aproximarse a beber y a conocer los vinos en cualquier circunstancia, siempre bebiendo responsablemente y compartiendo el vino alegremente entre los afectos»; indicó Quindimil

.La sommelier finalmente aclaró que los vinos con mucho tanino, es un vino corpóreo, bien plantado, que, por ejemplo, no va con una pasta  porque  se trata de un tanino fuerte que tapará la pasta: « la  esencia de la  teoría del maridaje o la armonización entre los platos y los vinos, nos dice que ni el plato tiene que tapar el vino, ni el vino tiene que tapar el plato, y para eso tenemos que buscar, para vinos con taninos,  esencialmente, productos con  mucha proteína y si es posible con grasa, y para las pastas y comidas más livianas, un vino blanco, rosado o tinto pero no muy cargado en taninos». «El tanino se expresa en potencia  en determinados  varietales, por ejemplo, el tanat es la cepa más tánica que hay, luego viene el cabernet souvignon, estos van bien con el asado, incluso hasta un malbec de altura; para una pasta va un malbec de zona fría porque tiene más fruta fresca, en realidad hay mucho para conocer»; dijo la experta.«Para mí el vino es una manifestación de la genialidad humana, el vino es placer, atracción, deleite; y si detrás de un vino no hay alma, no hay vino»; afirmó Julieta Quindimil Sensini.