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Entretenimientos

Dos meses en Venezuela

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 A través de una organización internacional formada y liderada por jóvenes universitarios, la pigüense realizó una  experiencia laboral y social diferente.

Desde el 17 de enero hasta el 17 de marzo, la pigüense María Emilia Otondo estuvo en Venezuela viviendo con diferentes grupos familiares y realizando una pasantía en una institución donde se alojan chicos con problemáticas sociales en la ciudad de Mérida; una rica experiencia que aún se encuentra elaborando pero que se dispuso a compartirla con «ella».

La oportunidad

María Emilia Otondo llegó a esta posibilidad de viajar a Venezuela a través de una organización llamada AIESEC. Se trata de la mayor organización mundial dirigida por estudiantes y universitarios recién recibidos , presente en alrededor de 107 países y territorios y que cuenta con 50.000 miembros.


«En Bahía Blanca está hace casi un año, y apunta a gestionar esta oportunidad de pasantías al exterior, allí fue que tuve esta oportunidad de viajar, estuve dos meses en Mérida, una ciudad ubicada en Los Andes venezolanos y trabajé durante dos meses en un hogar de la Fundación Don Bosco, los chicos, que, básicamente, tienen problemas socio económicos, están en el hogar de lunes a viernes y son alojados voluntariamente por sus familias, que los recibe los fines de semana. Esta fundación es privada dependiente de la iglesia católica y recibe subsidios, por ejemplo de la ONU y Unión Europea»; contó Emilia para señalar que los 40 chicos alojados tienen una edad que ronda entre 8 a 11 años en su mayoría.


En Venezuela, siguió contando Emilia, los universitarios de cualquier carrera, para recibirse deben realizar servicio comunitario, por lo que compartió tarea con estudiantes de ese país, como así también con voluntarios de Francia, Italia, y  Bélgica, entre otros.

La experiencia

En su tarea en el hogar de la fundación Don Bosco, que comenzaba a la mañana y se extendía hasta la hora de la cena, Emilia trabajó con chicos con importante problemática social como situaciones de violencia familiar impactantes y otras historias muy crudas, incluso de abuso sexual, que, reconoció no son muy diferentes de casos que se conocen en nuestro país.
«Conocer esto me llevaba a entender los cambios de ellos, son nenes con una necesidad de afecto, y a su  vez con manifestaciones de violencia todo el tiempo. Osea, sus emociones cambiaban mucho a lo largo del día,. Pero conociendo sus historias uno entiende porque y eso genera paciencia porque entendés porque su conducta, desde venir a abrazarte hasta pegarse entre ellos en el término de un minuto»; detalló Emilia Otondo.

AIESEC, una
organización mundial

AIESEC es la red global de jóvenes universitarios y recién graduados más grande del mundo. Presente en más de 107 países y territorios, y con más de 50.000 miembros, AIESEC es la plataforma para que los jóvenes desarrollen su potencial de liderazgo, para causar un impacto positivo en la sociedad.

La organización

En alianza con organizaciones e instituciones de educación superior, AIESEC cuenta con 60 años de experiencia desarrollando estudiantes de alto potencial y líderes responsables con conciencia global. AIESEC  provee a sus miembros la oportunidad de ser ciudadanos del mundo, ofreciéndoles la oportunidad de obtener experiencia práctica y habilidades que son valoradas en el mundo de hoy.
El proceso innovador de desarrollo de AIESEC consiste en ofrecer experiencias prácticas profesionales de alto impacto, oportunidades de liderazgo y un ambiente global de aprendizaje, comprendido por 470 Conferencias cada año en todo el mundo.
Actualmente ofrecen 10.500 posiciones de liderazgo y 10.000 prácticas profesionales en el extranjero y están presentes en más de 1.600 universidades en todo el mundo.
Al respecto del objetivo de AIESEC, Emilia Otondo indicó que no sólo se busca que el pasante tenga una experiencia laboral, sino que se hace hincapié en la interculturalidad y conocer la realidad y vivencia de otro país.

El país

Al momento de presentarse la ocasión de realizar la experiencia de vivir por un corto lapso en otro país para hacer la pasantía, Emilia quiso que ésta sea en un país de Latinoamérica, fue así que su destino señalado fue Venezuela.


«Tuve la oportunidad de vivir en casas de familias de venezolanos, eso te da un panorama y una forma de conocer un lugar muy distinto que ser turista. Desde compartir fiestas típicas, la comida, la idiosincrasia y la identidad de su ciudad y su gente, indirectamente fui un poco embajadora de Argentina, tuvimos una reunión donde presenté un video de Argentina, música, hablamos  de nuestras costumbres, como del mate por ejemplo». «Osea se apunta también a eso, a la interculturalidad y a conocernos y generar lazos. Además en estos días en la organización en Bahía tengo que exponer sobre como fue mi experiencia en Mérida y contarles sobre el lugar»; indicó Emilia.

Chávez

Cuando le confirmaron el destino de Venezuela surgió la imagen de Chávez en la mente de nuestra entrevistada, fundamentado esto en la figura renombrada del gobernante en Latinoamérica: « me despertó el interrogante de saber cómo vive la gente en un país, que, para bien o para mal. Eso puede ser discutible, está gobernada por Chávez, y, haciendo un balance del viaje, ellos, al igual que nosotros, vivencian un montón de problemas de lo que es la corrupción, una democracia débil porque es un gobierno muy autoritario, fuerte....». «Hay problemáticas sociales, Venezuela es uno de los países con más inflación a nivel mundial, la diferencia entre el salario y el costo de vida es muy importante», resumió.


Subrayando que, «lo que me traje es la calidad de la gente, me encontré con una alegría, una apertura de la gente y una predisposición hacia el otro que casi que ni acá encuentro. Siempre con una sonrisa, con la disposición de ayudarte, darte una mano, es gente sumamente atenta y cálida, eso lo valoro mucho. Y de hecho me dan ganas de volver, porque Venezuela es inmenso y hay muchos lugares por conocer que no tuve oportunidad»; aseguró Emilia Otondo.


A la hora de contar una anécdota, dijo que en uno de los hogares donde fue alojada, era un departamento, y un día al entrar al edificio comprobó que la dueña no se encontraba, en ese momento un vecino le ofreció pasar a su casa y utilizar su teléfono para llamarla, sin conocerla previamente.
«Estas cosas me impactaron, ya que acá, tal vez por una cuestión de inseguridad, no sucede, además me pasaron varias situaciones positivas similares».

Mérida

Continuando con el tema de Hugo Chávez, Emilia dijo que Mérida es una ciudad universitaria, por lo que hay mucha juventud, y la característica es de oposición al régimen de Chávez.
« No tuve oportunidad de encontrarme con un oficialista, claro que no quiere decir que no los haya, me dijeron incluso que desde el gobierno de Chávez hay cierto temor hacia el universitario, por lo que representa y la fuerza que hace»


«Unos días antes de que me volviera hubo una marcha multitudinaria en Caracas, de estudiantes universitarios reclamando mejor presupuesto. Ellos habían hecho paro, no los docentes, porque a las universidades se las acota, le quitan presupuesto y, claramente, es una mente libre y crítica que no conviene a un régimen de esas características. Es entendible lo que sienten los jóvenes porque la libertad es más endeble que acá»; expresó la entrevistada.


Reconoció también que muchos jóvenes venezolanos tienen la idea y la ilusión de poder marcharse de su país, huyendo del régimen chavista y, también porque se encuentran con dificultad de conseguir trabajo.
«Uno escucha ese discurso oficialista, esta idea de ser socialista, del que menos tiene, y por ahí se encuentra con una dicotomía en lo que se dice y lo que sucede, la brecha social existe, es muy amplia, y la pobreza es una realidad en Venezuela, no podría decir si inferior o superior a la nuestra, pero realmente se ve mucha pobreza, también tienen serias dificultades con el agua y la luz, tienen cortes programados para
racionalizar, tanto una cosa como la otra, a veces en el hogar era la hora de bañarse, no había agua y se tenían que bañar en la canilla del patio, y ellos ya estaban acostumbrados»; manifestó Emilia.

Sociedad

En otros aspectos los venezolanos son muy familieros, aseguró Emilia. En lo cotidiano se reunen temprano a la mañana y desayunan juntos, siendo ésta la comida principal: « esta fue una de las cuestiones que me costó acostumbrarme los primeros días, la comida, el maíz es muy importante en su alimentación, la harina que tienen es de maíz, hacen unos panes que se llaman arepas, el desayuno por ejemplo. Son panes de  arepas con jamón y queso y café con leche, y hasta huevos fritos, en otra oportunidad cocinamos alfajores y tomamos mate con alfajores para que supieran de una de nuestras costumbres, de como es un desayuno de domingo acá, al mate le puse azúcar, entonces les gustó»

Cultura y Turismo

Además de Mérida y sus alrededores, Emilia tuvo la oportunidad de escalar, entre otras actividades que ofrece el turismo y compartir fiestas populares típicas de la ciudad venezolana. «El fin de semana de carnaval ellos tienen la feria del sol en donde todo Venezuela se va a Mérida, mantienen una cuestión ligada con sus raíces españoles muy fuertes porque hay corridas de toros. Osea son muy españoles los merideños, hay corridas de toros, música en las calles y realizan caravanas de autos con música muy alegre y todos llevan sus conservadoras con bebidas.  Luego se paran en cualquier lugar a escuchar música y tomar en el medio de la calle, le llaman salir de caravaneada».


«Consumen mucha bebida blanca, me llamó  la atención porque además toman a cualquier hora, también otra fiesta propia del lugar específicamente, que se llaman las paraduras, que festejan con posterioridad navidad y es celebrar los primeros pasos de Jesús en donde se comparten comidas típicas. Se reza el rosario y se lo para a Jesús del pesebre y lo llevan por toda la casa con canciones religiosas, es muy vistoso, muy lindo de ver, eso lo hacen desde principio de enero hasta marzo, cada familia elige su fecha en ese lapso, esta fiesta es casi tan importante que navidad»; relató Emilia.


Y  destacó que la música es parte fundamental en las fiestas y en la vida diaria, ya que se escucha en los colectivos, y está presente casi en todas las actividades: « es muy alegre, lo que más  escuchan  es vallenato, reggaeton compuesto por grupos venezolanos».


Otro de los puntos turísticos que pudo conocer Emilia es la famosa isla Margarita. «Me encantó el lugar, la playa, en el hotel donde estaba lleno de argentinos. La verdad no es un sitio muy diferente del territorio. Osea no es que parece que estás en Estados Unidos, es muy latinoamericano y por eso me gustó, con todo lo bueno y lo malo que eso implica, porque puede haber problemas en rutas, transportes y servicios, pro me encantó a nivel de la gente»; aseguró Emilia. Para agregar que la nafta es muy económica en Venezuela, con menos de un dolar se puede llenar el tanque del auto, por lo que todos los fines de semana la llevaban, junto a un chica de Polonia, a recorrer los alrededores.


A la hora de retornar a nuestro país, Emilia reconoce que si bien está contenta de volver, también siente cierta nostalgia por lo que dejó: « fue una experiencia muy enriquecedora, mucho más allá de lo profesional, a nivel personal, eso de irme sola a un lugar que  no conocía, que me iba a esperar gente que no conocía, y a vivir con ellos, incluso ahora me pasa de ir caminando por la calle escuchando música venezolana».


Ante el pedido de que haga un redondeo de un apresurado balance de su experiencia, Emilia Otondo, respondió: « es muy reciente pero, primero me traigo las ganas de seguir viajando, espero tener la posibilidad de repetir una experiencia similar. Creo latinoamérica es una región sumamente rica, nuestro país también, para aprender, conocer al otro, lo que es la experiencia de la interculturalidad, básicamente, te abre la cabeza un viaje así, fue sumamente enriquecedora».


La joven pigüense, de 30 años, cursó sus estudios en el Instituto Niño Jesús y se recibió de Licenciada en  Trabajo Social en la Universidad del Centro de Tandil; reside actualmente en Bahía Blanca donde realizará una maestría en Sociología.