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Personajes

Mario Leguina: SIGUIENDO AL CHE

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Mario Leguina nació en Pigüé, hijo de Omar Alfredo Leguina, quien fue delegado de Saavedra, concejal del Partido Justicialista y Presidente del HCD y de Beba Gayraud, tiene un hermano que reside en Río Gallegos y una hermana.


Mario realizó la escuela primaria en Saavedra y la secundaria en la Escuela Técnica de nuestra ciudad, egresando en el año 1978, se casó en 1979 y se fue a trabajar a Río Gallegos a trabajar en YPF. En el año 1983 es trasladado a Río Grande, en Tierra del Fuego donde estuvo siete años hasta que la empresa es privatizada en el gobierno de Menem.


Vive en Pigüé desde hace ocho meses, se dedica a hacer instalaciones eléctricas y vender pan casero.


Fue entonces, en el ´83, cuando Mario decide volver al pago: " yo decidí venir para Saavedra, solo. Me había separado, después vino mi hija menor, trabajé en algunos lugares, me vine a Pigüé, después a Suárez a trabajar en la fábrica de calzado, de ahí a Loma Negra a trabajar en mantenimiento en la fábrica de cemento y después tomé la decisión de hacer un viaje, en moto. Hice la ruta del Che Guevara, recorrí Chile, Ecuador, Perú, Colombia, Venezuela y Brasil"; comenzó contando Leguina.


Era diciembre de 1951, a la edad de veintitrés años, cuando Ernesto Guevara decidió emprender un largo recorrido en moto por Latinoamérica con su amigo Alberto Granada. Juntos, decidieron empezar su ruta en Córdoba para recorrer Argentina y continuar por Chile, Perú, Colombia y Venezuela.


En 2013, con unos cuantos años más que él, partió a realizar ese recorrido Mario Leguina, solo, para completar 33 mil kilómetros en su moto durante un año y medio.
"Lo hice sin dinero, trabajando en cada lugar, hacía doscientos a trescientos kilómetros y trabajaba, disfrutaba el viaje, yo tengo una CV Honda modelo 1981"; contó Mario.


Él dice que tuvo dos maestros en su vida, uno su padre, quien le enseñó sobre política y democracia y el otro el Che: " mi padre me contó la historia del Che y me considero Cheguevarista, para mí, sus lineamientos son muy importantes, más allá de lo que hizo en Sudamérica, y hoy por hoy s e puede decir, con todo lo que está pasando, que él no estaba tan equivocado»,


«Después puede ser discutible el tema del uso de armas, el Che siempre decía, hay que aprender a enderezarse sin perder la ternura, eso es válido, yo aprendí muchas cosas de él, a ser sincero, sencillo y, sobre todo, defender las buenas acciones".


Mario Leguina tiene varios libros sobre el líder de la guerrilla cubana, entre ellos, uno fue la guía para hacer el camino, de manera tal que pudo pasar y estar en los mismos lugares que el Che Guevara. " Ellos llegaron hasta Venezuela, yo fui a cada lugar, cuando fui a Perú estuve en el leprosario de San Pablo, en el de Huambo, en el de San Pablo estuvo casi cuarenta días con ellos, incluso con un hombre que tenía casi noventa años que había sido operado por el Che, estaba ciego y le faltaban los dedos, este es un lugar pequeño, tendrá entre 300 y 400 habitantes y el 80% sufrió la lepra de alguna manera; me sentí muy cómodo y me atendieron muy bien, fue una vivencia interesante"; comentó Leguina.
Es válido repasar lo vivido por Guevara y su amigo en el mismo lugar.


En Perú, el che y Granado trabajan como voluntarios durante tres semanas en una colonia de leprosos de San Pablo. Allí Guevara ve tanto física como metafóricamente la división de la sociedad entre las masas trabajadoras y las masas gobernantes (el personal que vive en el lado norte del río, separado de los leprosos que viven en el sur). Guevara además se rehúsa a usar guantes de goma durante su visita eligiendo en su lugar estrecharse las manos desnudas con los asustados leprosos recluidos.

Machu Pichu

El momento más fuerte del viaje de Mario Leguina, al igual que el del Che, según dicen, fue al llegar al Machu Pichu y justo el día de su cumpleaños: " la experiencia que más me golpeó fue cuando entré al Machu Pichu, el día de mi cumpleaños, fue el regalo más lindo que tuve, había navegado el Amazonas en Colombia, el trayecto mayor fue un mes en el Río Putumayo, en donde están los guerrilleros de las FARC, se llama la zona caliente, y por ejemplo, en Manaos estuve casi cuarenta días durmiendo en la calle, en el puerto y me cuidaban los cartoneros, me daban de comer, la vida del caminante es esa"; sostuvo Leguina

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A su regreso al país, quiso ir hasta Tierra del Fuego a conocer a su bisnieta, hoy tengo 58 años, tengo cuatro nietos y una bisnieta, mi nieto mayor tiene 20 años.
Durante su viaje en moto, él, como el Che, fue escribiendo su diario.
Después de trabajar, nuevamente en Olavarría, lo trasladan a San Juan, se enamora de la mujer con la que hoy vive en Pigüé, ella hace pan casero y él sale a venderlo por el vecindario.

Por Santiago

Mario Leguina fue quien en nuestra ciudad inició, solo, el reclamo con un cartel, en Avenida Casey, por la aparición con vida de Santiago Maldonado, él aclaró que no es peronista, como lo fue su padre, sino de izquierda.
" Hoy soy, quizá un referente, junto con las chicas que nos movilizamos los miércoles, de las marchas para la aparición de Maldonado, lo interesante es que esto no se politice, la grieta que tanto nombran existió siempre, en cada marcha, nos agraden verbalmente dos o tres veces, una vez una camioneta muy moderna, y otra nos siguieron un trayecto cuatro jóvenes gritándonos cosas, nosotros marchamos en forma pacífica, también vemos muchas agresiones en las redes sociales, hay dirigentes que no quieren que a los alumnos se les enseñe sobre desapariciones forzosas, y eso el alumno lo tiene que saber, a mí no me importa el gobierno que esté, no quiero estas cosas, no quiero desapariciones en democracia, y vamos a seguir marchando"; señaló Leguina.

El sueño: "El sueño mío es llegar a Cuba, hubiera querido eso y es mi principal sueño, después llegar a la vejez al lado de una montaña, cerca de un río, en una cabaña, sería lo ideal y no molestar a nadie, ojalá que junto a mi mujer, ella me hace felíz hoy"; finalizó Mario Leguina.