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FEDERICO CAJÉN: «EL AMOR NOS DESESTABILIZA»

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Federico Cajén (50) es un adicto en recuperación que ha hecho su rehabilitación en "Fazenda de la Esperanza" en Carhué y forma parte de la Fundación Consultora de Adicciones.


De la mano de una iniciativa que tuvo Cáritas local, estuvo el pasado jueves dando una serie de charlas testimoniales sobre adicciones en nuestra ciudad, destinadas a jóvenes del nivel secundario y público en general.


En diálogo con Reflejos contó su historia de vida, los problemas que provoca la droga, habló del consumo recreativo por parte de los adultos y aseguró que lo que desestabiliza a un adicto y le permite abrir una pequeña ventana para ser ayudado es El Amor.


"La Consultora de Adicciones" nace como una alternativa para la prevención llevando un testimonio de vida de las personas que nos recuperamos. Somos varios adictos recuperados que trabajamos en la consultora. La idea es a través de nuestros testimonios de vida, hacer prevención, llevar esperanza y acompañar a las familias y a los adictos que estén pasando un feo momento. Decirles que se puede salir pero que ninguno puede solo y tal vez, nosotros seamos una alternativa para mostrarles un camino hacia la recuperación» dijo el entrevistado.


Marcando que, «los adictos cuando nos recuperamos es porque venimos de tocar fondo. Pero a veces pensamos que lo tocamos y resulta que el fondo está más y más abajo. Siempre tocar fondo es casi un desafío. Y en algún momento se puede salir, pero sólo cuando se toma una decisión y cuando el que quiere decide salir, ahí es cuando hay que tenderle una mamo».


«El rol de la familia y los amigos es importantísmo. Los adictos tenemos la característica de perder todo y quedarnos solos. Por eso les decimos a todos aquellos que aún cuenten con una familia o con amigos que no sigan acelerando ese proceso de pérdida porque todo eso tiene consecuencias y a veces don irrecuperables. Los afectos y el amor son lo que sanan, lo que cura. Es fundamental que una adicto que aún tiene a sus afectos, acuda a ellos porque se puede salir pero sólo no» dijo el adicto en recuperación.

Los que nos rodean

«La familia, los amigos, las escuelas, los clubes son muy importantes. Nosotros - desde la Consultora - ofrecemos trabajar de manera integral, con los docentes, previamente a las charlas cuando ellos detectan algo, en forma estratégica podemos empezar a frenar - por ejemplo -con talleres y generar entusiasmo por la vida», dijo Cajén.


Las charlas testimoniales que brinda en las escuelas y con el público en general, son abiertas y gratuitas. Dice, que es un camino de prevención para empezar a detectar en los chicos o los adultos las adicciones que muchas veces no se notan.
«Aunque el docente esté ocupado con otras tareas, se pueden hacer talleres, de manera que si detectan, algún caso, puedan sacar a alguno que esté comprometido; porque hay gente comprometida con las drogas».


«El testimonio hace prevención porque desde lo vivido uno puede decir mucho. Sabemos que se hacen campañas, talleres, o directamente no se hacen. Cuando empecé a hacer esto y comenzó a funcionar me di cuenta si la charla es provocadora y genera cierto temor sobre lo que te puede provocar la droga, que lo genere! Casi parece animal esto que digo: dar miedo, pero si desde ese lado podemos hacer prevención, bienvenido!» dijo también.


Cajén, fue adicto a diferentes drogas durante 32 años. «El testimonio mío tiene que ver con casi terminar muerto. Estar internado en neurosiquiátricos… y la verdad tener una vida así no es bueno para nadie. Yo dependí de las drogas 32 años. Tengo 50. Cuento desde los 17. No cuento cuando empecé que probé el alcohol, una cerveza o un Fernet que es lo habitual para después entrar a la marihuana - que hoy está naturalizado - y seguir con la cocaína. Esa escalada que se le llama 'Drogas de Inicio' y tiene que ver con lo que se hace en una previa cuando uno sale. Ese es el camino. A veces quedas en una determinada droga, o pasás a una segunda o una tercera» detalló.
«En esta escalada, el adicto te dice 'ahora una más fuerte' pero todas son fuertes. Algunas te degradan en más o menos tiempo, pero todas son absolutamente peligrosas, aún las sustancias socialmente aceptadas como el alcohol».


«El narcotráfico es un tema para las fuerzas de seguridad. Pero hay que dividir las aguan. Nosotros vamos desde la prevención y ayudando a los que en este momento están involucrados. Podemos acompañar desde lo clubes, los colegios y un montón de lugares pero hay que involucrarse y a veces te das cuenta de que no hay mucho compromiso de las personas porque para esto hay que trabajar, invertir tiempo y hasta hacerlo como servicio» dijo además.
«Entonces ¿nos involucramos para un futuro en el cual nuestro hijos no sean adictos? Yo fue adicto, mis padres y mis hijas sufrieron mi adicción. Ahora yo me empecé a preocupar por mis hijas. Tengo una de 27 años que no entró en las drogas, pero también tengo una de 11 y otra de 7 años. Entonces con estas charlas, trato de hacer algo mejor» expresó Cajén.
Al referirse a la edad de inicio «en las drogas, dijo que, podríamos segmentarlo hasta en zonas o regiones. El otro día se comunicaron con la Consultora, la directora de salud mental del hospital de Bariloche con una problemática de chicos de 8 y 9 años ya en problemas con las drogas. No ocurre en todas las regiones pero es algo que va avanzando. Yo desconozco cómo es trabaja con esas edades. Te puedo hablar de las drogas en chicos de 14 ó 15 años, como lo viví».

"Droga de grandes"

La droga en los adultos es un problema. Es un grupo silencioso de 30 a 60 años aproximadamente que por ser padres de familia, empresarios, comerciantes o profesionales, no se hacen cargo y realmente no saben que hay muchas cosas que les están saliendo mal por ese consumo que ellos llaman recreativo y en realidad hoy están en problemas y se han convertido en adictos.


«Este segmento de adictos piensan que son responsables porque son adultos o que usan la droga como algo recreativo y la pueden manejar pero eso no existe. Si empezás a investigar sus vidas, vas a encontrar algunas características que tiene que ver con la adicción. De este grupo silencioso no se habla. Parecería que a esa edad nadie se droga».


«Yo empecé a los 17 años y fue una carrera ininterrumpida de 32 años de consumo, pero hay muchos que empiezan de grandes. Por ahí no se sienten responsables de que están perdiendo parte de su vida y realmente cualquier tipo de sustancia, desde las permitidas socialmente como el alcohol, pasando por la marihuana, cocaína, metanfetaminas, paco, LCD, éxtasis, todas son un camino sin salida. Es vivir en la oscuridad y si no se hace algo a tiempo es inevitable que un desastre se viene. A veces es un desastre en lo emocional, familiar, laboral, pero siempre es un desastre».

¿Cómo detectarlo?

«Yo creo que todas las familias pueden darse cuenta si un hijo consume porque uno conoce a sus hijos, salvo que no le estés dando mucha bolilla. Si te preocupas y los ves, podes detectarlo. Tenemos que estar atentos a los cambios de hábitos o costumbres, aislamiento, euforia, depresión, pérdida y subida de peso. Las sustancias lo que te hace en el tiempo es aislarte. A veces hay cambios en los grupos de amigos porque uno a veces se identifica más con los que se drogan porque resulta más cómodo estar con ellos que con los que no se drogan que son los que te juzgan o te dicen algo» dijo Cajén.


Marcando, que, «a veces desde la familia te dicen 'no te juntes con este o aquel' y lo juzgan y a veces hay que pensar que ese chico tiene el mismo problema que mi hijo. Entonces yo le decía 'mamá pero él está conviviendo con el mismo demonio' porque en realidad era yo el chico con el que la familia del otro no quería".
"El amor nos desestabiliza"

«De la droga sale el que quiere. Pero es difícil porque el que está implicado con las sustancias no se da cuenta. Te lo niega, te miente, te manipula. Siempre va a ir por ese camino. No va a decir que tiene un problema y tal vez ni te enteres. Por ahí, cuando te enterás vas a tener que hacer muchas cosas como para desestabilizarlo, porque no se va a dejar ayudar».


«Yo no soy psicólogo ni psiquiatra. He sido adicto siempre, pero lo que a nosotros nos desestabiliza es el amor. Si te mentí, te robé o te manipulé y me venís con el amor; eso me genera un movimiento; porque venís desde el corazón y tal vez ahí - en algún momento - saque una mano por una pequeña ventanita y pida ayuda. Es ahí donde hay que agarrarlo y ayudarlo. Esa sería una de las primeras cuestiones para poder ayudar» redondeó además.
Para más información, en Facebook "Consultora de adicciones".