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martes, julio 27, 2021
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    España y Rodez: un edificio de todos que vuelve a nuestras manos

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    escuela_esttica_2Hace pocos días, el Intendente Corvatta firmó un comodato  con Telefónica de Argentina por el cual el edificio de España y Ciudad de Rodez, pasará a manos del Municipio para ser destinado a la escuela de Estética que funcionará en ese lugar.

    El hecho es aplaudible desde lo que significa una institución educativa pública que ofrece más oportunidades a nuestros jóvenes. Pero pocas personas repararon  en que 34 años después, ese histórica esquina vuelve a manos de la comunidad pigüense. Porque fue el pueblo de Pigüé quien donó el inmueble para que se instalara allí el Correo local, que fue inaugurado el 11 de Febrero de 1978, es decir, hace 34 años.
    El periódico El Argentino, decía en Febrero del ‘ 78 que se vivió un emotivo acto con la presencia de importantes autoridades, y la bendición de las instalaciones estuvo a cargo del Padre Mario Molinari,
    El entonces intendente municipal, Héctor Bilbao, recordó que esa obra había demandado un largo camino. Puesto que en 1946 el vecindario había manifestado su preocupación por contar con un nuevo edificio de correo. Con la intervención de la Municipalidad se constituyó una comisión de vecinos integrada por los señores Federico Ducós; Arturo Jaureguiberry y Napoleón Issaly, que recibieron los fondos y compraron el terreno procediendo a donarlo a la repartición para que cumpliera con la construcción del edificio.
    Se llamó a licitación para la construcción y fracasó la empresa que asumió la responsabilidad. Pero los intendentes perseveraron y con fondos municipales la obra se concretó por «administración».

    Teléfonos

    Ese mismo año, 1978, en noviembre en el mismo edificio se inauguró la central automática de ENTEL. Estuvieron presentes hasta directivos de la empresa SIEMENS que realizaron trabajos en e lugar. La inauguración se concretó con un aparato telefónico del cual cortaron las cintas el Mayor Sifiedi (Empresa Nacional de Telecomunicaciones); Jaime Brú y un alumno de la Escuela de Comercio de Pigüé. El primer pigüense a quien le sonó el teléfono automático fue ENRIQUE MEILLER  puesto que era uno de los más antiguos abonados.
    Ese día, el jefe de la región oeste sudoeste de ENTEL anunció que se instalaría en ese nuevo edificio una estación repetidora de microondas de alta mediana y baja capacidad. El sistema, permitió la satisfacción total de las necesidades de larga distancia y la posibilidad de enlazar una mayor cantidad de localidades dentro del sistema de telediscado nacional.

    Edificio Cabanettes

    El edificio histórico de España y Ciudad de Rodez, lleva el nombre de Clemente Cabanettes, fundador de nuestra ciudad y pionero en la telefonía argentina. Cabanettes fue director de la empresa encargada de la instalación del primer teléfono, conocida como SISTEMA LEÓN DE LOCHT, en la ciudad de Buenos Aires. El futuro fundador de Pigüé, dictó conferencias ilustrativas sobre el PANTELEFONO, así llamado el servicio, con una línea de ensayo entre el Coliseum y la Municipalidad.
    Cabanettes, emprendedor empedernido, se había interesado por el invento de Grahan Bell (1876) y en 1881 tomó a su cargo la representación de la Loch et Cie para comercializarlo en Argentina. Fue entonces quien introdujo el teléfono al país.

    La empresa se instaló en la ciudad de Buenos Aires, con carácter provisional en la calle Florida 76. La compañía, tenía su central en la ciudad de Liege, Bélgica.
    Luego se castellanizó el nombre de la empresa, Sociedad Nacional del Panteléfono. Fue la primer empresa autorizada para brindar el servicio telefónico y debió competir con dos empresas extranjeras instaladas en Capital: Gower Bell y la Compañía Continental Telefónica Norteamericana. Pocos años después, las tres se amalgamaron formando la Unión Telefónica.
    Pero Cabanettes, se desvinculó del negocio porque en sus planes ya estaba fundar nuestra ciudad.
    El historiador pigüense José Pepe Agrusti, reseñó que desde Pigüé se estableció contacto con el entonces  Director del Museo de Telecomunicaciones, profesor Horacio Safons, y muy especialmente el historiador Mario Tesler, quien al visitar la biblioteca popular Sarmiento brindó una amena charla donde surgió la idea de dotar al sector que corresponde a la empresa telefónica el nombre de Clemente Cabanettes. Se aceptó el pedido por ser nuestro fundador quien también abrió la telefonía en nuestro país.
    El nombre, al edificio fue impuesto en noviembre de 1983.

    Eran las épocas gloriosas de las empresas de servicios públicos. Sobre finales de 1990 Menem privatizó los teléfonos y lo propio hizo con el correo. Por lo que ese edificio que la comunidad de Pigüé logró construir quedó en manos de la multinacional Telefónica de Argentina y el correo debió buscar otro lugar.
    Ahora, 34 años después de su inauguración vuelve a las manos del Estado, es decir de todos nosotros, para albergar una escuela de arte.
    Sin dudas, una buena noticia.

    La historia
    del correo

    El correo, obviamente, no llegó a Pigüé en 1978 con la inauguración del edificio de calle España. El primer servicio de correo que tuvo nuestra ciudad fue una estafeta creada el 30 de Julio de 1887, siendo la encargada la señorita Guillermina Dresse, y en noviembre tomó su cargo el señor Florentino Alvarez. Conocido como Tío Florentino, el comerciante fue propietario del almacén de Don Ruperto Tanco, en Belgrano y Humberto 1°.
    Juan Rosso, – fundador de la Sociedad Italiana local- fue jefe de correos en 1908, secundado por su hija Angela como telegrafista, Ramón del Río y Luis Fraysse como auxiliares. Adolfo Di Giorgio, cartero y Agustín Parayge, mensajero.
    Entre los carteros que reseña Pepe Agrusti en su libro, nombra a Carlos Bajamón, que repartía la correspondencia a caballo y José Cáccamo, que hacía su trabajo en un Ford T.

    (*) Fuente: EL ARGENTINO (1978 – 1979). José Agrusti: «Pigüé, Mi Pueblo».  «Fuimos los Primeros», cuadernillo del Museo Regional Pigüé. y MUSEO Y ARCHIVO DE LA CIUDAD DE PIGÜÉ.

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